Si bien en otros campos como el cine o la televisión, el asunto de la traducción al castellano sigue trayendo cola, hay que reconocer que se ha mejorado bastante en lo que respecta a hardware, software y artículos electrónicos en general. Quién no se acuerda de aquellas traducciones cutres de placas base (cuando las traducían), en las que había que "insertar gentilmente el módulo del carnero" (y después esquilarlo con delicadeza, mientras se le susurraban piropos al oído).
Si bien no cabe duda de que esto es positivo, a la postre nos han quitado una gran fuente de carcajadas. ¿Hemos perdido para siempre estas joyas de lo absurdo, estas traducciones que ni siquiera la versión alfa más primigenia de Google Translation podría igualar?
